El cambio climático

Se suele definir el clima como el promedio del tiempo atmosférico durante periodos de varios decenios (normalmente, tres decenios, según la Organización Meteorológica Mundial). El promedio del tiempo se mide normalmente con variables de superficie (por ejemplo, temperatura, precipitación o viento), aunque en un sentido más amplio el clima es una descripción del estado general del sistema climático.

Sobre el clima influyen muchos fenómenos (radiación solar, composición de la atmósfera, órbita de la Tierra, etc.); consecuentemente, cambios en estos fenómenos provocan cambios climáticos. Así, se llama cambio climático a la modificación del clima con respecto al historial climático a una escala global o regional. Tales cambios se producen a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad, etc., y son debidos tanto a causas naturales como antropogénicas.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa el término cambio climático sólo para referirse al cambio por causas humanas:

"cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables."

En los últimos años se ha demostrado científicamente que las actividades antropogénicas producen cambios en los sistemas que determinan el clima de la Tierra. Este cambio tiene su origen, esencialmente, en las emisiones a la atmósfera de Gases de Efecto Invernadero (GEI) resultados de las actividades socioeconómicas.

Se denomina Gases de Efecto Invernadero a los gases de la atmósfera, de origen natural o antropogénico, que absorben y emiten radiación en determinadas longitudes de ondas del espectro de radiación infrarroja emitido por la superficie de la Tierra, la atmósfera, y las nubes. Esta propiedad causa el conocido efecto invernadero que se define como el fenómeno por el cual determinados gases, que son componentes de la atmósfera planetaria, retienen parte de la energía que el suelo emite por haber sido calentado por la radiación solar.

El vapor de agua (H2O), dióxido de carbono (CO2), óxido nitroso (N2O), metano (CH4), y ozono (O3) son los principales gases de efecto invernadero en la atmósfera terrestre. Además existe en la atmósfera una serie de gases de efecto invernadero totalmente producidos por el hombre, como los halocarbonos y otras sustancias que contienen cloro y bromuro.

Las dos causas principales de emisiones de GEI a la atmósfera son la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) y los cambios en los usos del suelo a gran escala, especialmente la desaparición de las grandes selvas. Las necesidades energéticas mundiales no han dejado de crecer desde la Revolución Industrial. Dado que la satisfacción de esa demanda se ha realizado en una proporción muy elevada con combustibles fósiles, las emisiones de GEI no han cesado de incrementarse.