La energía eléctrica que utilizamos se mide en kilovatios-hora (kWh). Un kWh equivale a la energía consumida por una bombilla de 100W durante 10 horas.
En el año 2006, el mundo consumió 18 trillones de kWh de electricidad. Y se espera que la demanda crezca un 2,4% anual, alcanzando 24,7 trillones de kWh en el 2025.
Muchas de las actividades de nuestra vida cotidiana, como iluminación, cocción, lavado, ofimática, etc. se realizan en base a la electricidad. En el año 2007 el consumo eléctrico para uso doméstico en España alcanzó los 64.940.226 MWh lo que supuso cerca del 25% del consumo energético total y de estos la iluminación de los hogares supuso el 9%.
Actualmente existen varios tipos de lámparas para iluminación, algunos de los cuales se muestran a continuación.

  • Bombillas incandescentes (60% de las lámparas que existen en el mercado europeo): producen luz a partir del calentamiento de un filamento de tungsteno y liberan aproximadamente el 90% de la energía que utilizan como calor. Su duración es de unas 1.000-1.200 horas de luz, con un rendimiento de unos 12-18 lúmenes/vatio.
  • Lámparas halógenas: es una variante de la bombilla incandescente con un rendimiento (18-22 lúmenes/vatio) y duración sensiblemente superior a las anteriores (entre 2.000 y 3.000 horas de funcionamiento). Tienen un filamento de wolframio dentro de una cobertura de cristal de cuarzo con gas halógeno, que permite que el filamento pueda alcanzar altas temperaturas sin deteriorarse (pueden llegar a estar a 650ºC). El consumo final de electricidad (lámpara más transformador) puede ser un 30% inferior al de las bombillas convencionales.
  • Lámparas compactas fluorescentes (CFL) (25% del mercado europeo): generan luz a partir de una corriente eléctrica que atraviesa un tubo lleno de gases de mercurio, recubierto de fósforo. Utilizan el 75% de la energía que consumen para generar luz. Son conocidas como bombillas de bajo consumo. Su duración es de unas 8.000 horas de luz y su rendimiento muy superior a las incandescentes con unos 60 lúmenes/vatio.
  • Lámparas LED (luces emisoras de diodo): producen luz a partir del movimiento de electrones a través de un material semiconductor. Pueden alcanzar hasta un 95% de eficiencia. Son básicamente frías al tacto (6).

Analizando la utilización de las bombillas durante 50 mil horas (vida útil de una bombilla LED), el consumo energético de una bombilla fluorescente compacta es 57% mayor que las de LEDs y el de las bombillas incandescentes es 545% mayor que las fluorescentes y 857% mayor que las bombillas de LEDs.

Analizando la utilización de las bombillas durante 50 mil horas, las bombillas incandescentes emitieron un 532% más que las bombillas fluorescentes compactas y un 878% más que las bombillas LEDs.