El agua es uno de los recursos naturales fundamentales para la vida en el planeta. El consumo de agua potable (del grifo) de las familias españolas alcanzó en el 2006 los 2.611 hm3, lo que supone un consumo medio de 160 litros por habitante y día. Además de ésta se consumen aguas embotelladas de diferentes orígenes. En los últimos años se ha visto un incremento del consumo mundial de aguas envasadas que llegan a alcanzar una cifra de 154.000 millones de litros, un 57% más que hace sólo cinco años. En Europa este mercado alcanza 45.000 millones de litros. La producción española de aguas envasadas ascendió durante el año 2007 a 5.765 millones de litros, un 5,03% más que en 2005. De estas el 95,03% de la producción corresponde a las aguas minerales naturales, el 2,77% a las de manantial y el resto a las potables preparadas. España es el sexto país del mundo que más agua de este tipo consume, con 137 litros por persona al año (2). La principal alternativa al agua embotellada es el agua filtrada por un equipo de ósmosis inversa. Con esta tecnología, el agua con gran concentración de compuestos se filtra, mediante presión, a través de una membrana que reduce los contenidos indeseados y mejora la calidad organoléptica (sabor).

  • Proporcionar 8 litros de agua de consumo.

Los principales impactos (emisiones de CO2 y consumo energético) del agua embotellada son generados por su envase y el transporte desde el lugar de captación hasta el punto de venta final.