Consejos

  • Escoja siempre equipos con la mayor eficiencia energética posible.
  • Lea los manuales, siga las instrucciones de mantenimiento y las recomendaciones del fabricante para no disminuir las prestaciones de los mismos.
  • Opte por un electrodoméstico adaptado a sus necesidades, con un tamaño y prestaciones adecuadas, Por ejemplo, un frigorífico de clase A, de 300 litros de capacidad puede gastar más electricidad que uno de Clase G, de 100 litros.
  • Ubique los frigoríficos en lugares frescos y ventilados, es necesario la circulación de aire por la parte trasera del equipo. Aléjelo de la radiación solar directa y focos de calor.
  • Un refrigerador clase A+ puede consumir menos del 58% de la media y un equipo de clase A ++ puede alcanzar una reducción igual al 70% del valor de la media.
  • Sustituya los electrodomésticos de clases poco eficientes. Un refrigerador de clase G puede consumir unos 821kWh y gastar unos 115? al año, uno de clase A unos 361kWh/año y 50,6? al año, lo que significa un ahorro de 60? y casi 500kWh al año.