Consumerismo, 16/10/2006 Invertir en la agricultura es decisivo para lograr reducir el hambre a la mitad en 2015
Las iniciativas para condonar la deuda externa, impulsada por la decisión tomada por los países del G8 en 2005, han permitido que en los países en desarrollo se destinen más fondos para invertir en el sector agrícola, aseguró hoy el Director General de la FAO, Jacques Diouf. “En los últimos tiempos se ha recuperado la inversión en la agricultura. Pero todavía queda mucho por hacer”, señaló Diouf al intervenir en la ceremonia del Día Mundial de la Alimentación, que conmemora la fundación de la FAO el 16 de octubre de 1945 y que se celebra en 150 países. El tema elegido para el Día Mundial de la Alimentación este año es Invertir en la agricultura para la seguridad alimentaria, beneficio para todo el mundo. El responsable de la Organización de la ONU recordó que en 2002, la FAO estimaba que el gasto público adicional necesario en inversiones para alcanzar la meta de 2015 es de unos 19 000 millones de dólares EE.UU. para el crecimiento agrícola y la mejora de la productividad en áreas rurales, y de 5 000 millones de dólares para programas que permitan el acceso directo e inmediato a los alimentos a los grupos más necesitados. “Es absolutamente necesario incrementar el volumen de las inversiones públicas en agricultura, pero también hacerlas más eficaces. Uno de los principales mecanismos para ello es la Plataforma Mundial de Donantes para el Desarrollo Rural, un consorcio de 26 agencias para el desarrollo cuyo objetivo es incrementar la eficacia de las ayudas y centrarlas en alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, subrayó Diouf. En un mensaje del papa Benedicto XVI, leído por monseñor Renato Volante, Observador permanente de la Santa Sede ante la FAO, el Pontífice aseguraba que “invertir en el sector agrícola tiene que permitir a las familias poder ocupar su propio lugar y asumir su función” y añadía que “las comunidades locales deben de involucrarse en las decisiones sobre el uso de la tierra, ya que la tierra cultivable se destina cada vez más a otros fines, a menudo con efectos negativos sobre el medio ambiente”. “A pesar del progreso alcanzado en la agricultura y el desarrollo rural, más de 850 millones de personas padecen todavía hambre, con escasas oportunidades de trabajar y aumentar sus ingresos. Nuestro mayor reto hoy en día es alcanzar la meta fijada en la Cumbre Mundial para la Alimentación y en el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: reducir a la mitad el hambre en 2015 y aliviar la pobreza en todo el mundo”, añadió el Director General de la FAO. >> Leer más: sitio web de la FAO y folleto temático 2006 en PDF |