Consumerismo, 17/07/2006 La Comisión Europea reducirá el coste del uso del móvil en el extranjero hasta en un 70 %.
El nuevo reglamento aprobado entrará en vigor en verano de 2007. Tras el anuncio algunas compañías han comentado que bajarán las tarifas. Las elevadas tarifas de itinerancia internacional de los teléfonos móviles afectan a 147 millones de ciudadanos de la UE, de los que un 70% son empresarios. La Comisión propone mejorar la transparencia del roaming para los consumidores, que se ahorrarán 5.000 millones de euros. El reglamento es un buen ejemplo de los beneficios del mercado único y de la utilidad de la UE para los consumidores. La Comisión Europea aprobó ayer un reglamento que reducirá el coste de la utilización de teléfonos móviles en el extranjero (dentro de la Unión Europea) hasta en un 70 %. La CE quiere que los precios que pagan los consumidores por los servicios de itinerancia (roaming) dentro de la UE sean más cercanos a lo que pagan por efectuar llamadas dentro de su propio país. Es lo que la Comisión denomina “enfoque doméstico europeo”. A pesar de que algunos operadores de telefonía móvil han anunciado recientemente que empezarán a bajar las tarifas de itinerancia para anticiparse a los efectos de una posible intervención legislativa de la UE, la tarifa media al por menor de una llamada efectuada hoy en itinerancia es de 1,15 euros por minuto, cantidad injustificadamente superior al coste real de la prestación del servicio al por mayor, que es aproximadamente de 20 céntimos. Las elevadas tarifas del roaming afectan en la actualidad al menos a 147 millones de ciudadanos de la UE (37 millones de turistas y 110 millones de clientes comerciales). El 70 % de los clientes de los servicios de itinerancia son empresas, y este factor de costes sustancial afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas cuando hacen negocios en el mercado interior europeo. Si el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros de la UE apoyan la propuesta de la Comisión, el nuevo reglamento de la UE —un instrumento jurídico directamente aplicable en todos los Estados miembros tan pronto como se publica en el Diario Oficial de la Unión Europea— podría entrar en vigor en el verano de 2007. La Comisión propone mejorar la transparencia del roaming para los consumidores, que pagarán 5.000 millones de euros menos. Por último, la Comisión propone mejorar la transparencia de las tarifas de itinerancia para los consumidores. Se exigirá a los operadores de telefonía móvil que faciliten a los clientes información completa sobre las tarifas de itinerancia aplicables cuando se abonen y que les actualicen periódicamente esta información. A los reguladores nacionales les incumbirá también supervisar de cerca la evolución de las tarifas de itinerancia por lo que respecta a los servicios de mensajes cortos (SMS) y de mensajes multimedia (MMS). El reglamento ya ha tenido consecuencias incluso antes de su aprobación. Hace unos días, los operadores de telefonía móvil lanzaron un portal de Internet (www.roaming.gsmeurope.org) que informa sobre las tarifas de las diferentes compañías en el extranjero, lo que se adecua a la demanda de mejora de la transparencia de las tarifas que la Comisión reclama. Este nuevo reglamento es un buen ejemplo de los beneficios del mercado único y de la utilidad de la UE para los consumidores. “El mercado único es ante todo para los ciudadanos. Ésta es una aplicación práctica de lo que entendemos por la Europa de los resultados. Con esta propuesta que presentamos hoy, los consumidores que utilizan teléfonos móviles dentro del mercado único obtendrán un trato más justo”, comentó el Presidente de la Comisión, José Manuel Barroso. Durante la presentación del reglamento, realizada hoy en la sede de la Representación en España de la CE, Ken Ducatel, miembro del equipo de expertos en roaming de la CE, ilustró con ejemplos concretos los efectos de dicha regulación. “Actualmente, un consumidor belga de viaje en España paga 1.50 euros por minuto si llama desde su móvil a un restaurante en España o a un amigo en Bélgica. Además, paga 0.75 euros por recibir una llamada. Con el nuevo reglamento, llamar a un restaurante en España le costará como máximo 0.38 euros por minuto, y pagará como mucho 0.59 euros por llamar a su amigo en Bélgica. Recibir una llamada le costará un máximo de 0.20 euros”. >> Leer más: http://ec.europa.eu/spain/ |