 | En el año 2003, La Academia Opening, dedicada a la enseñanza de inglés, exigía a sus futuros alumnos el pago por adelantado del curso completo que quisieran realizar en sus centros. Se les ofrecían dos opciones: o bien el pago al contado, o bien aceptando la financiación con una entidad crediticia elegida por la academia. Más de la mitad de los 82.000 alumnos que estudiaban en los 133 centros de Opening optaron por la financiación. A primeros de septiembre esos 82.000 alumnos veían suspendidos sus cursos, y aquellos que habían optado por la financiación, se encontraron con la desagradable e injusta sorpresa, de que las entidades de financiación les querían seguir cobrando la deuda por un servicio que habían dejado de recibir. V haz click en la imagen V 
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