2.2. Almacenar la comida en el frigorífico El almacenamiento de los alimentos en el frigorífico es muy importante para que estos se mantengan en buen estado. El frío ayuda a conservar la comida fresca y retrasa la aparición de la mayoría de los microbios nocivos. Además, no modifica las características de los alimentos. La temperatura no es la misma en toda la nevera. La temperatura ideal de un frigorífico es de 5ºC en el estante del medio. El punto más frío del frigorífico es el estante de abajo (2°C), justo encima del cajón de las verduras. Aquí debemos situar la carne y el pescado frescos. De esta manera, evitamos también que goteen sobre el resto de los alimentos. Coloque los huevos, productos lácteos, embutidos, sobras, pasteles y todos aquellos productos en que se especifique "Una vez abierto, consérvese en frío" en los estantes del medio (4-5°) y en el de arriba (8°C). Los cajones de abajo (hasta 10°C) están pensados para guardar verduras y frutas, que podrían estropearse a temperaturas inferiores. Los compartimentos o estantes de la puerta se encuentran en la parte menos fría del frigorífico (10-15°C) y están destinados a almacenar productos que sólo necesitan una ligera refrigeración, como las bebidas, la mostaza o la mantequilla. No es aconsejable poner demasiada comida en el frigorífico. En verano, deberemos regular la temperatura del frigorífico a menos grados que en invierno. Asegúrese de que la puerta esté siempre bien cerrada. Abra las puertas únicamente cuando sea necesario y ciérrelas lo antes posible. No meta en el frigorífico alimentos calientes, ya que provocarían una subida de la temperatura; déjelos un rato a temperatura ambiente para que se enfríen un poco (es conveniente meter las sobras en el frigorífico antes de que pasen dos horas desde que se hayan servido). 2.3. Comida sana fuera de casa El verano es la época de los viajes y las vacaciones. También es la estación de la enfermedad del viajero, que puede confundirse fácilmente con una afección gastrointestinal vírica, pero que se contrae, en general, al ingerir comida o bebida en mal estado. Para reducir el riesgo de que una intoxicación le estropee las vacaciones, basta con seguir unas simples pautas preventivas: - Observe primero el estado general del establecimiento y el interior de los aseos.
- Los camareros deben tener un aspecto cuidado y la vajilla y los cubiertos deben estar limpios.
- Examine los mostradores donde se colocan el bufet y las ensaladas: la comida caliente debe exhalar vapor y la fría debe estar refrigerada, o rodeada de hielo.
- Si no está seguro de la calidad del agua local, beba únicamente café, té y bebidas embotelladas o enlatadas. Si el agua no es de fiar, tampoco lo son los cubitos de hielo ni los recipientes para beber, así que beba directamente de la botella o la lata.
- Trate de evitar los alimentos crudos y los elaborados con leche no pasteurizada.
- Coma sólo platos cocinados que todavía estén calientes y fruta que haya pelado usted mismo, ya que puede haberse lavado con agua contaminada.
2.4. Comer al aire libre con toda seguridad Parrilladas: Si le gustan los chuletones de buey poco hechos, hágalos a 60ºC y si los desea en su punto, por encima de los 70ºC. Un ave entera ha de asarse a 82ºC. El pescado está listo cuando se desmenuza fácilmente con el tenedor. Para eliminar todas las bacterias, las hamburguesas de buey han de cocinarse a 71ºC y la carne de ave picada, a 74ºC. Cuando haga una barbacoa le resultará muy útil un termómetro para la carne. Sirva la comida inmediatamente, bien caliente. Para evitar una posible contaminación, sirva los alimentos cocinados en un plato distinto del que los contenía crudos. Asegúrese asimismo de que los cubiertos y los paños que se empleen con la comida cruda y la cocinada sean distintos. Picnics: Si se va de picnic, lleve únicamente la cantidad de alimento que vaya a consumir. Enfríe bien la comida preparada con antelación (como los bocadillos y las ensaladas) y después colóquela en una nevera portátil, rodeada de bolsas de hielo, de modo que se mantenga a 4ºC. Recuerde: si la comida está a temperatura ambiente no se enfriará en una nevera de picnic, aunque añada bolsas de hielo. En cuanto llegue a destino, saque la comida del coche y sitúe la nevera en la sombra, ya que el calor es el mejor caldo de cultivo para las bacterias. Los alimentos guardados en la nevera se pueden consumir mientras el hielo no se haya derretido y éstos estén frescos al tacto. En cualquier caso, de existir alguna duda, tírelos. Probar la comida no le ayudará a saber si está en buenas condiciones. |