Con estos cuatro sencillos consejos te vas ahorrar mucho gasto de luz. Prueba y verás... Cuida, asimismo, de apagar aquellos aparatos eléctricos que ya no necesites y recuerda que por cada parte de electricidad que ahorramos en su destino final, estamos conservando cuatro partes de carbón o petróleo en origen. 1. Apaga luces y electrodomésticos cuando no los utilices. Cuida de no dejar luces encendidas inútilmente. Salvo las fluorescentes o halógenas, que requieren mayor energía para el arranque, apaga las bombillas que no estés utilizando, y prefiere, en todos los casos, trabajar con luz natural (tu vista también te lo agradecerá). 2. Cuando planifiques la iluminación de tu vivienda, ten en cuenta que varias bombillas en un solo aplique dan rendimientos más bajos, para la misma potencia, que una única bombilla. Así, 6 bombillas de 25 watios dan la misma luz que una de 100 w, pero consumen un 50 por ciento más. 3. Las lámparas de bajo consumo tienen un precio inicial más elevado que las tradicionales pero, a la larga, suponen un importante ahorro: hasta un 80 por ciento de energía a lo largo de todo su tiempo de funcionamiento, tu bolsillo lo notará. 4. Dentro de lo posible, procura estudiar y trabajar con luz y ventilación natural. Haz descansos frecuentes si trabajas frente a un ordenador y vigila que la calefacción y aire acondicionado no estén demasiados fuertes. |