 | ¿Has pensado alguna vez cuánto te ahorrarías utilizando siempre el transporte público? Te aconsejamos acerca de su uso. 1. Utiliza preferentemente el transporte colectivo: el autobús urbano consume quince veces menos energía que el coche. 2. Para distancias mayores, usa el ferrocarril, es mucho más eficiente y ambientalmente mejor que la carretera. En cuanto al avión, no está justificado para distancias pequeñas (es responsable del 6 por ciento del efecto invernadero y emite grandes cantidades de óxidos de nitrógeno). 3. Si, a pesar de todo, debes utilizar el transporte privado, piensa que: - Puedes ahorrar más de 1.000 litros de combustible al año procurando una ocupación plena cuando uses el coche, siendo compartido por varias personas, bien de tu familia o compañero de trabajo.
- Si mantienes una velocidad moderada, no superior a los 100 km/h en autopista y 80 km/h en otras carreteras, ahorrarás entre un 30-35 por ciento de combustible y tendrás mayor seguridad. 3.
- Ahorrarás también energía si conduces con las ventanillas cerradas, desmontas la baca, cuando no vayas a utilizarla, y llevas los neumáticos en buen estado y con la presión precisa. Apaga el motor de tu coche si estás parado más de dos minutos.
- No utilices el coche para trayectos cortos. En ciudades pequeñas y medianas se puede ir andando a muchos sitios, lo que, además, es un espléndido ejercicio para tu salud.
- Evita una contaminación añadida verificando regularmente el tubo de escape.
- No tires el aceite usado, ni en el campo, ni en las alcantarillas. Los talleres lo recogen para que otras empresas lo traten y reciclen. Tampoco abandones los neumáticos usados.
- Cuida tu vehículo y despréndete de él sólo al final de su vida útil.
4. Denuncia a aquellas motos o ciclomotores ruidosos, ya que se trata de aparatos manipulados a cuyos dueños les importa muy poco la salud y el bienestar ajeno. |  |