Comunicado de Prensa, 23/12/2005 Como en otros casos, la Asociación General de Consumidores, ASGECO CONFEDERACIÓN, exige la instauración por ley de un sistema de indemnizaciones automáticas en caso de intoxicación alimentaría. Desde ASGECO CONFEDERACIÓN, se considera que la multiplicación y la gravedad de los últimos casos que han salido a la luz resaltan la necesidad de reforzar y endurecer los controles públicos. Las primeras indemnizaciones obtenidas por los afectados de la intoxicación por salmonella en los pollos asados precocinados de las marcas Pimpollo y Sada, oscilan entre 142 y 2.065 euros por afectado, es decir una media de 528 euros. Del mismo modo que existe en otras materias, como el suministro eléctrico, la Asociación General de Consumidores, ASGECO CONFEDERACIÓN, exige la instauración de un sistema de indemnización automática según un baremo definido por ley en caso de intoxicación alimentaría, sin perjuicio de poder recurrir igualmente a la justicia. Solo la adopción de tal medida podría asegurar una protección justa de sus intereses a los consumidores y responsabilizar financieramente a los productores de bienes y servicios. No basta con que las empresas estén sancionadas por la administración porque por muy altas que sean las multas, no repercuten a los consumidores directamente afectados. La Asociación General de Consumidores, ASGECO CONFEDERACIÓN, recuerda que los casos de intoxicación alimentaría ilustran la insuficiencia e inadecuación de muchos controles públicos que se limitan a menudo a compulsar los documentos entregados por las empresas, y no se traducen en inspecciones técnicas directas de las instalaciones. Desde esta confederación se insta a las autoridades administrativas a retomar su ineludible papel de inspección, reforzando sus equipos y adoptando medidas de control más exigentes. |