Comunicado de prensa, 16/11/2007 La Asociación General de Consumidores, AS.GE.CO. CONFEDERACIÓN, se opone a la liberalización total de los horarios comerciales, postura manifiestamente contraria a la mantenida por el Presidente de la Comisión Nacional de Competencia (CNC), Luis Berenguer. AS.GE.CO. CONFEDERACIÓN recuerda a la Comisión Nacional de Competencia que liberalizar no es sinónimo de competencia y que, en este caso concreto, significaría apoyar al sector de las grandes superficies en detrimento del comercio tradicional. La Asociación General de Consumidores, AS.GE.CO. CONFEDERACIÓN, resalta las graves consecuencias sociales, laborales y medio-ambientales que ocasionaría la desaparición del pequeño comercio de cercanía al ser reemplazado por centros comerciales en la periferia. AS.GE.CO. CONFEDERACIÓN recuerda a la Comisión Nacional de Competencia, que está medida no ayudaría en nada a los pequeños y medianos comercios a aplicar las necesarias medidas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), y que la liberalización del sector comercial no debe perjudicar, en ningún caso, la situación laboral de sus trabajadores. Frente a la postura sostenida por el Presidente de la Comisión Nacional de Competencia (CNC), Luis Berenguer, que apoya la liberalización total de los horarios comerciales, la Asociación General de Consumidores, AS.GE.CO. CONFEDERACIÓN, siempre se ha manifestado contraria a la misma y considera necesario el control de los horarios comerciales, limitando el horario semanal y las aperturas los domingos y festivos. AS.GE.CO. CONFEDERACIÓN recuerda a la Comisión Nacional de Competencia que liberalizar no es sinónimo de competencia y que, en este caso concreto, significaría apoyar al sector de grandes comerciales, donde ya hay una gran concentración de la oferta, en oposición al pequeño y mediano comercio. Una mayor cuota de mercado de las grandes superficies puede suponer la destrucción del pequeño comercio de cercanía y por tanto su desaparición a medio plazo. En este caso y recordando que las grandes superficies están ubicadas fuera de los núcleos urbanos, cabe preguntarse ¿dónde irá a comprar el consumidor que no pueda desplazarse hasta las grandes superficies por sus propios medios de transporte? ancianos, discapacitados, etc. Pero también ¿compensarán los precios supuestamente bajos los gastos en gasolina inducidos por la ubicación de los centros comerciales en las afueras de las ciudades, con lo que conlleva en atascos y polución? Eso sin hablar de la destrucción de empleos en el pequeño comercio de proximidad que no podrá compensar la creación de puestos de trabajo en los centros comerciales de las afueras (tanto en numero como en calidad). Por último, en un modelo liberalizado condenamos a un sector de la población a trabajar los domingos y festivos. Estos trabajadores padecen contratos “basuras”, remuneraciones muy bajas y malas condiciones laborales (precariedad laboral, libertad sindical obstaculizada, trato vejatorio, etc.) Este sector reúne asimismo habitualmente los colectivos más castigados del mercado laboral español: mujeres, inmigrantes, estudiantes o jóvenes sin cualificación. La Asociación General de Consumidores, AS.GE.CO. CONFEDERACIÓN, recuerda a la Comisión Nacional de Competencia, que está medida no ayudaría en nada a los pequeños y medianos comercios a aplicar las necesarias medidas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) concernientes a sus trabajadores respecto por ejemplo a la conciliación de la vida laboral y familiar. Por eso, AS.GE.CO. CONFEDERACIÓN insta a las autoridades competentes a seguir en el camino positivo emprendido con la ley de horarios comerciales de 1984. La liberalización del sector comercial no debe perjudicar, en ningún caso, la situación laboral de sus trabajadores. |